viernes, 25 de septiembre de 2015

APERTURA DEL CURSO 2015-2016 DE LA ASOCIACIÓN DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD COCEMFE MAESTRAT



Rafael Mingo

Como todos estos últimos años,  se celebró, en la Ermita de San Sebastián y la Misericordia, una paella para dar comienzo a un nuevo curso, con los mismos objetivos de  siempre: crear “ambiente inclusivo e integrador” de todas las personas con algún tipo de discapacidad y dar respuesta a sus necesidades; también brindar asesoramiento, información y gestión sobre las mismas: deportivas, laborales, etc.

Transcurrió en un ambiente muy festivo y participativo, donde no podían faltar las canciones de los Tigres del Servol y la rifa que se celebró como epílogo de la fiesta.

Una vez más Carrefour Vinaròs ha estado esplendido, donando todo lo necesario para poder realizar las paellas y la rifa. Muchos regalos como siempre, y donde no faltó el jamón de cada año. Gracias Carrefour por vuestra generosidad ya que, gracias a esta generosidad, hacéis felices a mucha gente.

Es tradicional que las paellas sean cocinadas por los Delfín, padre e hijo. Extraordinarias. Darles las gracias por estar ahí y ayudar de esta manera tan “sabrosa” al mundo de la dis-CAPACIDAD.

También las gracias a Maestrat que prestó las mesas para que se pudiera celebrar la paella y al ermitaño por su colaboración.

Poco a poco la gente fue marchando, seguramente todos con sueños por cumplir o simplemente con ganas de vivir un curso más.

Destacar que esta paella fue presidida por D. Ramón Meseguer el nuevo Presidente de la Asociación, quien como siempre, estuvo muy activo y atento con todas las personas que acudieron a la fiesta. Hasta el año que viene.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

IX ENCUENTRO DE LA X PROMOCIÓN ANJA



CONMEMORACIÓN DEL CINCUENTA ANIVERSARIO DE NUESTRA ENTRADA A LA ACADEMIA

Rafael Mingo

Nos hemos encontrado 26 compañeros, casi todos con sus parejas y eso sí, muchos con falta de pelo o “teñido” de blanco puro, como aquella nieve en la que aprendíamos a esquiar. Da lo mismo, afortunadamente permanecen en todos nosotros todos los valores que nos inculcaban por aquellos años: compañerismo, lealtad, esfuerzo, humildad y, por encima de todo, respeto.

Han transcurridos cincuenta años desde nuestra andadura por aquella calle de Mantuano y cada uno de nosotros seguimos con nuestras opiniones, gustos y forma de ver e interpretar las cosas, pero, aunque somos distintos nos tratamos siempre con educación y ante todo, como decía anteriormente, con respeto.

Solo en un instante mi respuesta, sobre ir o no ir a este IX encuentro, cambió de signo, lo negativo se tornó en positivo. Mi decisión de ir a este IX encuentro la encontré en mi propia respuesta: los organizadores trabajan duro para que todo salga bien y todos quedemos contentos, aunque seguro que ellos saben que, desde un inicio, muchos tiraron el mail a la papelera sin leerlo y por supuesto, no contestaron.

Por mi parte pensé solo en el gran esfuerzo que Pepe y Conchi realizaron para juntarnos, valía la pena ir a una ciudad tan maravillosa como es Sevilla. La verdadera respuesta es porque estas reuniones nos movilizan, tocan nuestras fibras más íntimas, en ellas afloran sentimientos muy profundos, así que este encuentro se transformó para mí en un hito.

¿Por qué faltaron tantos? Yo mismo he faltado a varios encuentros y lo lamento, casi todos ellos por necesidades imperiosas. Éste era especial, cincuenta años desde el comienzo de nuestra andadura por aquella “casa”.

Seguramente que muchos de los que han faltado, lo hayan hecho   por miedo a encontrarse después de cincuenta años. Miedo al contraste de aquellos años y los actuales. Miedo a contraponer lo que somos ahora con lo que fuimos o quisimos ser.

Los cambios físicos son inobjetables, qué importan estos cambios, solo son ley de vida. Lo que realmente importa es  lo profundo: lo que soñamos por encima de lo que pudimos.

Al salir por aquella puerta con  nuestro “canuto” hace cuarenta y seis años, todos teníamos el mundo por delante y todos íbamos cargados de ilusión, todo estaba por hacer, el único límite era el propio deseo; el mío, ser un buen Profesor de Educación Física, nada me distrajo hasta lograr mi deseo, eso sí, lo pasé mal, muy mal hasta enderezar mi rumbo, supongo que como muchos de vosotros. 
 
Si era por nosotros, nada nos iba a parar y tras  cuatro décadas, nos hemos dado cuenta que no todo pudo ser como lo soñamos, que muchas veces buscamos enemigos fuera, pero que el verdadero enemigo estaba dentro. Que la vida nos puso en jaque más de una vez y que lo que creíamos eterno, es bien finito. Aprendimos que el éxito, está en exacta concordancia con el deseo de cada uno y que, muchas veces, tomar el camino más corto no es necesariamente tomar el mejor.

Este encuentro nos obliga a hacer un balance, voluntaria o involuntariamente, nos contrapone con nosotros mismos. Y no es fácil.

Si me retrotraigo a los años de la Academia, creo que a mí me quedaron algunos puntos fundamentales:   la amistad, el amor y ante todo la vocación y el respeto. 

Yo siento que la Academia nos inculcó que el conocimiento es el fruto del razonamiento, y en ese razonamiento existía la posibilidad de arriesgar, equivocarnos, porque esa era la manera para acceder al saber.  De hecho creo que me acuerdo menos del uno por ciento del conocimiento y de los datos que allí se dieron, pero aprendí a pensar, a ser curioso, a cuestionar, a buscarle otra vuelta a las cosas, y principalmente, creo que la Academia nos inculcó la seguridad personal para poder elegir qué hacer con nuestras vidas, sin temer el fracaso, porque es el miedo lo que paraliza.

Algo que sucedió en cuatro años de carrera pero que ha sido lo suficientemente fuerte y potente como para hacernos estar en Sevilla, comprobando que todo lo que ocurrió fue cierto y hemos estado en Sevilla para celebrar que estamos vivos y para creer que falta aún algo, aunque los años vayan aumentando.

Un recuerdo profundo y lleno de sentimiento para nuestros compañeros que nos dejaron sin ver cumplidos sus sueños. 

Quiero daros las gracias Pepe y Conchi por vuestro excelente trabajo, nos hemos encontrado como en casa. Habéis tenido detalles muy hermosos que, al menos Amparo y yo, no olvidaremos, creo que los compañeros tampoco. También las gracias a las personas que nos acompañaron a todas las actividades haciendo realidad nuestro disfrute y aprendizaje sobre el arte.

Si la salud nos respeta y no hay nada extraordinario que nos aparte de Huesca, allí estaremos.
Un fuerte abrazo a todos los compañeros que estuvimos en Sevilla,  también a los ausentes.
Hasta dentro de dos años.

lunes, 21 de septiembre de 2015

50 ANIVERSARIO X PROMOCIÓN ANJA EN SEVILLA

Rafael Mingo
MIS IMÁGENES
ESCUDO ANJA
 ESCRITOS Y ESCRITORES
 GRAN DETALLE DE LOS ORGANIZADORES PEPE Y CONCHI
PERSONEJES Y ACTIVIDADES





MONUMENTOS Y OTRAS